
Hasta hace poco, la única forma de establecer científicamente la paternidad de un bebé era mediante una muestra de sangre al nacer.
Durante el embarazo, las opciones eran limitadas a obtener líquido amniótico o sangre fetal, lo que implicaba riesgos para el bebé y planteaba importantes dudas éticas.
PRUEBAS DE PATERNIDAD NO INVASIVAS
Ahora, la secuenciación de nueva generación ha cambiado las reglas del juego, permitiendo obtener ADN fetal de la sangre de la madre.
Este método ofrece una comparación con la genética del posible padre con una precisión del 99%, sin poner en riesgo la salud del bebe.

Completa confidencialidad
Se puede realizar desde la semana 10 de embarazo.
Se requiere una muestra de sangre materna y un isopado bucal del posible padre.
Los resultados tardan 4 semanas y son analizados en Europa .

LOS RESULTADOS SON ENTREGADOS DE MANERA DIRECTA A LOS INTERESADOS SIN INTERMEDIACION.

